Recuerdo de manera perfecta la primera vez que leí un comic de Mad y una edición de Mafalda...humor que sigue en mis venas y que ha creado en mí un cierto tipo de gusto. Mi heroína favorita, aunque no sea considerada en la liga de Superhéroes sigue siendo Mafalda, la cual afecta en mi de manera diaría ya que utilizo su agenda, compro sus libros y sobretodo, logra sacarme una sonrisa día con día.

Encuentro en las películas la relación más directa entre los comics y yo, desde aquella película en que Chris O´Donnel logró conquistarme con Batman, hasta mi insaciable espera por el estreno de Ironman, pasando por malos ratos como Hulk y Spiderman 3.

Sin embargo con el eterno sueño de un beso boca abajo tipo Spiderman, escena retomado en una serie llamada O.C. con los personajes Seth y Summer.
Dentro de la televisión, una de mis grandes pasiones, me veo todos los miércoles sentada en el sillón viendo el nacimiento de Supermán en la serie Smallville creyendo que ése es el día en el cual lo voy a ver volar por primera vez y siguiendo paso a paso su amorío con Luisa Lane. Busco en mis recuerdos y como buena chamaca, tengo mi foto con Batman en Disneylandia, he subido miles de veces al “superman” en Six Flags.
Superman antes de...
Y por supuesto, siempre queda aquella pequeña ilusión en el fondo de nuestro inconciente de poder tener extra fuerza al momento de cargar algo, volar cuando llevas tres horas en el tráfico, atravesar paredes cuando vas tarde para una entrega o leer la mente de tu entrevistador de trabajo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario